Voces apagadas. Periodistas caídos en pandemia
“VOCES APAGADAS: Periodistas caídos en pandemia” nace del silencio. Un silencio que no solo marcó el fin de muchas voces, sino
también del vacío que dejaron en el oficio que eligieron: el periodismo.
Durante la pandemia de la COVID-19, mientras muchos se refugiaban
en la seguridad e intimidad de sus residencias, hubo quienes salieron
cada día a las calles, armados solo con una libreta, una cámara o un
micrófono. Lo hicieron no por valentía, sino por vocación, por el compromiso inquebrantable de contar la verdad.
En Panamá, muchos comunicadores fueron contagiados y son sobrevivientes con severas secuelas físicas y psicológicas; mientras que
otros fallecieron por exposición constante al riesgo, falta de equipo
de protección sanitaria o alguna imprudencia en la búsqueda de la
información.
Esta obra es un homenaje a ellos: a sus historias, sus voces, sus familias, sus colegas y sus legados.
Algunos eran conocidos por sus oyentes, televidentes o lectores; otros
eran invisibles para el público, como: editores o redactores, o relacionistas públicas, pero piezas fundamentales en el medio donde dieron
su vida.
Queremos rescatar sus trayectorias, sus luchas y sus logros. Cada uno
representaba un pedazo de la memoria colectiva de este país, y su ausencia es también una pérdida para la democracia y la verdad.
Además de ser un libro de memoria, esta obra también recoge testimonios de corajes y pérdidas que revelan la dimensión humana de
una profesión puesta a prueba. Cada historia aquí narrada es el eco de
una lucha silenciosa, de jornadas marcadas por el miedo de informar
cuando más se necesitaba la verdad. No se trata solo de recordar, sino
también de visibilizar a quienes sobrevivieron con cicatrices, físicas,
emocionales y profesionales.
Aquí también se expone las negligencias en los protocolos de protección, el abandono institucional, los riegos y desafíos enfrentados
por los reporteros y comunicadores de relaciones públicas en primera
línea, y la inseguridad económica que golpeó a los medios y sus trabajadores. En sus páginas se analizan las consecuencias de una crisis
global que desnudó la fragilidad del gremio periodístico en contextos
de emergencia, y plantea reflexiones necesarias sobre el papel del Estado, las empresas de comunicación y la sociedad ante una profesión
vital para la democracia, pero tantas veces ignoradas.
Y, por último, pero no menos importante, un tema del que poco quieren hablar: una ley que regule la profesión del periodismo en Panamá.
En nuestro país ondeamos con orgullo un estandarte de democracia,
pero bajo su sombra crece silenciosa la ausencia de una ley que respalda el ejercicio del periodismo y brinde garantías laborales a quienes
precisamente hoy le rendimos tributo: los periodistas.
“Que el sacrificio de tantos periodistas no quede sepultado en las
estadísticas o en las páginas de VOCES APAGADAS”.