Los caminos que me formaron
el legado de Alberto Silvera
Alberto Silvera dejó atrás su tierra con la incertidumbre de quien parte y la determinación de quien sabe por qué debe hacerlo.
En Panamá encontró la oportunidad de comenzar de nuevo. Junto a sus hermanos Isaac y Edmundo convirtió el trabajo y la confianza compartida en una empresa; de la mano de Rina, el gran amor de su vida, construyó una familia y un hogar.
Los caminos que me formaron preserva la historia de una vida levantada con voluntad, amor y propósito. Una vida cuyas huellas permanecen en quienes fueron parte de ella, en quienes hoy continúan su camino y en quienes están por llegar.